Las bases del método

Escuchar las señales del cuerpo: con el fin de permitir a cada persona recuperar sus propias pautas de forma natural. Escuchar las señales del cuerpo permite recuperar el peso adecuado y sobre todo mantenerlo siempre.

Una alimentación equilibrada: la mayoría de nuestras dolencias desaparecen cuando nos alimentamos de una forma equilibrada. La alimentación debe ser nuestro aliado y no nuestro enemigo.

Un programa alimentario a medida: el equilibrio alimentario debe tener en cuenta los gustos personales, el ritmo de vida y la actividad de cada persona.

Un apoyo técnico y psicológico a lo largo de la introducción y asimilación de los nuevos hábitos alimentarios: el programa de seguimiento dura entre seis meses y un año. Por debajo de este período de tiempo los efectos no son duraderos. Se necesita un margen de tiempo para integrar todos los conocimientos que permiten alimentarse correctamente cada día.

Una reeducación alimentaria destinada a toda la población: mujeres, hombres, las personas que lo han intentado ya todo, los deportistas, los adolescentes, los niños….

Un programa de formación al alcance de todos: es imprescindible “conocer lo que se come” para evitar errores y poder seleccionar la compra de los alimentos. Generalmente, los alimentos más simples son los más apropiados para nuestro organismo y salud. Con la formación recibida aprenderá a seleccionar y a cocinar los alimentos y a corregir los desvíos ocasionales.